Locas Aventuras Divertidas III

Imos esbardallaaaaar

21 de junio de 2012

Episodio I, Segunda parte

1.2: Tribulacións dunha ninja. 

É unha noite escura e tormentosa, ou polo menos houbera querido que así fose, aínda que o certo é que no antro que teño por habitación, con tódalas luces apagadas e rodeada só por un puñado de candeas, ben se pode consegui-la mesma atmosfera, de non ser polo ambiente cargado que se respira, froito dunha mala ventilación, posto que a única ventá da que dispoño permanece pechada dende que me mudei a este cochambroso piso para vivir con Xesta; para non quitarlle os ollos de enriba, por suposto, aínda que iso supuña renunciar a tódalas comodidades que lograra atesourar ó longo da miña fructífera carreira como espía e asasina profesional, porque sí, iso é o que son, unha ninja… pero iso carece de toda importancia comparada ca misión que teño entre mans… Sí… a misión… Por ela renunciei a tantas cousas… Pero non ten importancia… ¿verdade? Non, claro que non. A vinganza… iso é o único que rixe a miña vida, o único que me guiará e me dará a gloria que merezo e o descanso para os meus. 
- Aaaah... ¡¡Afogo!! Debería, debería… - as tenues sombras que se siluetean enfronte miña e que conforman o tumulto dos obxectos desordenados que se acumulan ó meu redor empezan a bailar e arremuiñarse, perdéndose polo rabillo dos ollos mentres inconscientemente me levanto e me precipito hacia a ventá coa clara intención de tira-la cabeza fóra e respirar algo de aire que, se ben non é o fresco ar das fragas que gozaba respirar mentres entrenaba en soidade… Se ben debía conformarme ca podredume que flotaba sobre Vedraville, con ese insoportable fedor químico e… humano… agghhh… En fin, neste momento calquera cousa mellor que o ar viciado… non… gas soporífero que me asfixia… case…case… 
- ¡Non! - berro de súpeto mentres me boto cara atrás con forza - ¡Ah! A misión… a misión… non debo... abri-la ventá ou botarei por terra… agh… – Sen poder facer nada por remedia-la miña precaria situación arrástrome lastimosamente ata o recuncho no que levo vivindo por máis de tres días… Rebusco entre os papeis cheos de garabatos e letras inintilixibles e os restos de envases de comida e latas.
- ¡Merda! Xa a volvín perder… – palpo o chan emporcallado cando as miñas mans se topan cun obxeto pequeño, duro e metálico, os meus dedos aférranse arredor del con forza… -¡Hum! Un kunai, calquera día destes heime cortar… – iso faime recordar... Collo un dos periódicos atrasados que teño ciscados por ahí – Debo estar informada dos movementos inimigos, ainda que sexan uns insignificantes humáns – Abro unha páxina calquera e achego o papel á chama vacilante da candea, baixo risco de incendia-lo cuarto, para recoñece-los titulares que xa me son tan familiares. – Non se cansan ¿eh?... parece que non lle collen as papas na boca ao falar da rede de asasinatos que asulagaban Vedraville, ó parecer hai un asasino solto pola cidade... Seica aparecían cadáveres cada mañá...–  ríome para os meu adentros mentres lle dou vóltas ó kunai na man ju jujuju ¡merda! Xa me volvín cortar… 

Levántome non sen certa dificultade e achégome á estantería que cubre por completo un dos paños do cuartucho, deixo o kunai con suavidade na funda onde descansan o resto das armas arroxadizas e quédome un anaco embobada mirando a colección de armas que me axudarán a levar a cabo a miña vinganza mentres me levo o dedo á boca... mmmmm, sangue ¡Matarei a calquera que se interpoña no meu camiño! Volvo mira-lo papel... conxeturas, palabrerías… ¡bah! Non teñen nada. Tiro co periódico lonxe de min e afánome en remata-lo bordado no que levo traballando durante días mentres me mezo canturreando entre dentes….
- ¡Simonaaaaaaaa! ¡Joder! ¡En esta casa se cena a las nueve y lo sabes! – Grrrrrr…. Jodida Xesta e seu puto barullo, parece que non sabe falar se non é berrando, o que hai que facer para aniquilala…. Ahhhh!!! Nin sequera me gusta a comida, bótalle demasiadas especias… ¡nin que estivéramos en Marrocos!

7 de abril de 2010

Episodio I. En el que a todas les da por hablar de sí mismas.

1.1: La Perverteca.

-¡Ojete!

Eso es lo que dijo Xesta.
Xesta está sentada en el desvencijado butacón nº 2 del vertedero que Random tiene por salón. Está mirando armaduras samurái en google, quién sabe porqué.
Random está en la mesa, ofuscada al darse cuenta de que su tecla Q tiene una miga debajo y no escribe bien.
Y Simona permanece al otro lado del salón, en el desvencijado butacón nº 1, del que se ha apropiado hace meses, bufándole a cualquiera que se acerque. Y eso que no sabe bufar.
Suena una canción de Bonnie Tyler, a pesar de que a ninguna de las tres les gusta Bonnie Tyler.
Random profiere un grito de rabia porque su tecla Q sigue sin funcionar, pero Xesta le enseña una armadura samurái para gatos que acaba de encontrar, y hay gran regocijo general. Eso me recuerda (a mí, a Random) la película que vimos ayer, no sé qué de la flor dorada. ¿Por qué quería el emperador chino del palacio psicodélico envenenar a su mujer? ¿Y por qué acaban muriendo todos menos ella? Y más importante aun, ¿por qué me preocupo por estas chorradas cuando debería estar haciendo trabajos para clase T_T?

Es de noche, se aburren, y deciden salir a tomar algo. Sí, hay trabajo que hacer. ¿A quién le importa? La tecla Q sigue sin funcionar.
Deciden ir a la Perverteca, un café/bar/sex-shop que es a la vez gótico, metalero, hippie y medio gay. Algo así como el paraíso. Un lugar sórdido, oscuro y feliz. También hay libros y pornografía, juegos de rol en vivo, una piscina de bolas de colores, un invernadero de marihuana, y un señor sempiternamente sentado en una esquina que, según algunas fuentes, no es otro que Elvis Presley.
Simone se ríe, pensando en el bondage. Pero Xesta le recuerda que a Random le dan miedo las agujas, y cambian de tema, a pesar de que, que yo sepa, el bondage no tiene que ver con agujas. Piden absenta. Absenta verde psicodélica. En la Perverteca suena un eterno solo de guitarra de Ritchie Blackmore.

Y entonces, por fin, pasa algo. Elvis está leyendo el periódico que reparten gratis en la calle, el De Luns a Venres. En la portada, hablan de la famosa serie de asesinatos que están teniendo lugar en Vedraville desde hace un par de semanas. A Random le duele la vena de la frente.
No sabe porqué, pero cada vez que ve u oye algo sobre esa serie de asesinatos, le duele la vena de la frente, y en su cabeza suena Lollipop, de The Chordettes.
Probablemente la canción más enfermiza de la historia. Recuerdo haberle oído decir una vez a Xesta que todo es muchísimo más enfermizo con esa canción sonando de fondo. Y hasta juraría que es la que pone cuando le hace autopsias a sus peces. Como si Xesta pudiese ser más enfermiza de lo que ya es.
Sim saca a Random de sus tribulaciones preguntándole a Xesta si le gustan las sandías. Ella contesta que sí, y Sim le dice que a partir de ahora dejarán de gustarle. Estarán hablando de yuri otra vez, así que Random desconecta de la conversación. ¿Qué tienen que ver la ola de asesinatos con Lollipop, con sus jaquecas, y con la tecla Q estropeada?
Aparece en la pantalla un directo de Stairway to Heaven. Random se olvida de su hilo de pensamientos. Hmmmm… Robert Plant de joven *.*

Mientras tanto, Jirafa Moribunda está haciendo llorar a un par de emos en una esquina. ¿Emos en la Perverteca? Ya he visto de todo…
Veo que Sim está tomando notas. ¿Seguirá planeando su cruel venganza hacia Xesta? Pobre Simona, cree que nadie se ha enterado de sus planes. A veces me dan ganas de darle un beso en la cabeza por lo entrañable que me resultan sus burdos intentos de asesinato. Una risa cruel suena en mi cabeza. Si yo quisiera matar a Xesta, lo habría hecho hace mucho y nadie se enteraría. Yo misma mataría a Xesta si Sim me lo pidiera, pero supongo que es una cuestión de honor. Además, Xesta me cae bien.
Da igual, la única cabeza que quiero besar ahora es la de Robert.
Elvis, que en realidad se parece más bien a un Lemmy Kilmister obeso y de resaca, le comenta al de al lado que el asesino de Vedraville es un hijo de puta desaprensivo que merece morir. En mi cabeza, una voz ríe a carcajadas, con Lollipop de fondo, golpeándome la vena de frente.
Xesta vuelve a la mesa.
- Malditos emos…
- Xa… –le contesta Sim, tratando de ser condescendiente.
- No hablaba contigo…- Xesta levanta su mano, donde un calcetín con botones a modo de ojos y una peluca de lana negra nos mira mal.
- Tienes razón Xesta, esos malditos emos merecen morir- dice Katia, con la voz modulada de Xesta.

A Random le da la risa. Pide más absenta, y cruasanes. La Perverteca debe de ser la única tasca del mundo donde ponen cruasanes.
Suena Sweet Travestite. Xesta y Katia bailan. Simone sigue escribiendo sus hipotéticos asesinatos. Random desaparece.

19 de mayo de 2009

Porque a los cadáveres exquisitos les gusta el vino viejo

Introducción.
Esta sórdida historia está ambientada en un bonito y pestilente lugar llamado Vedraville, al sur de Galizandia.
Sus protagonistas son cuatro estudiantes de bellas artes, que deben superar día a día los límites de sus propias enfermedades mentales para sobrevivir en un mundo lleno de elitistas perturbados, bisexuales caníbales y funcionarios invisibles.
Pero pasemos a hablar de estos cuatro personajillos:



• Xesta: La última superviviente de un importante clan samurai, hace gala de ello llevando puesta en todo momento su armadura, y sacando su katana cada vez que alguien la contradice.
Hace años, una vidente le dijo que moriría de sida en una cuneta, y desde entonces Xesta ha asumido la misión mística de hallar esa cuneta, y defender su parcela para asegurarse un lugar en el cielo cuando haya llegado su hora.
Se siente sexualmente atraída por el aceite hirviendo, y tiene una amiga imaginaria llamada Katia. Entre sus hobbies, se cuentan las autopsias animales, el canal Dark, los rituales satánicos varios, y coleccionar chapas de cerveza.
Tiene un alter ego, la Jirafa Moribunda, que es Blacker y le apasiona el Arte Povera.




• Simone (o Simona): Compañera de piso de Xesta. Ella también aparenta ser una honorable samurái, pero es todo una tapadera. En realidad pertenece a un clan ninja que ha sido aniquilado por los samuráis hermanos de Xesta. Su misión consiste en acercarse a ella para vengar a su clan, y para ello finge ser una gran amiga y tener intereses comunes. En su habitación guarda todo un arsenal, listo para matar a Xesta en cuanto llegue el momento, y material pornográfico para entretenerse mientras tanto. Domina el latín (que, como todo el mundo sabe, es el idioma secreto de los ninjas). Su mayor problema es que una misteriosa enfermedad le ha borrado gran parte de la memoria, y ha olvidado cosas básicas de la infancia, como la película de los Goonies, o porqué se asocia mentalmente a Sandra Bullock con autobuses sin frenos.


• Ángela: Amazona de apariencia tímida e inocente, en realidad planea dominar el mundo con su ejército de caballos birmanos, comandado por Loki, su mano derecha equina. Entre sus dones están el poder entender el idioma de los animales, ser capaz de incitar al suicidio a cualquiera con conversaciones absurdas de más de 2 horas, lavar el cerebro lanzando mensajes subliminales en un tono de voz de baja frecuencia, y cocinar salsa de espaguetis mágica (aunque aún no se sabe exactamente por qué es mágica). También existe la leyenda urbana de que, en medio de un ataque de ira, puede invocar el Ragnarok y matarnos a todos. Por suerte, no suele enfadarse mucho…
También está escrito que el día que le pase la discografía de Depeche Mode a Random, ambas se fusionarán en un ser gigante monstruoso que arrasará Vedraville, y posiblemente toda Galizandia, hasta que Robert Smith venga a salvarnos.





• Random: Compañera de piso de Ángela. Padece síndrome bipolar, o tripolar… Polipolar. A veces es delirantemente feliz, se pinta las uñas de colorines y canta canciones de Tino Casal. Otras veces se convierte en una psicópata cruel y sádica, apasionada de las motosierras y de los martillos eléctricos. Otras veces es seria y dice cosas trascendentales, pero cuando esto pasa nunca hay nadie cerca para oírlo. Ninguna de sus personalidades recuerda lo que han hecho las otras.
Hay quien dice que Random es un prototipo ciborg fallido, pero nadie lo sabe a ciencia cierta (tal vez su amiga Pancracia Fronkostin sí, pero no lo ha dicho)
Sus dos mayores metas en la vida son construir una máquina del tiempo para viajar a los años 70 y conocer a Robert Plant cuando aún era joven y sexy, y descubrir de donde salen los cadáveres que aparecen debajo de su cama todas las mañanas…


Cualquier remoto parecido con la realidad, es buscado. Casi todo está basado en hechos reales. Y, como todo en nuestra vida, esto es EXPERIMENTAL. Y absurdo.